El médico de familia nos manda a un especialista o a otro en virtud de la dolencia que tengamos, pues el especialista la tratará con más conocimiento. Ocurre lo mismo en esta profesión, y sin embargo tengo la impresión de que no se da importancia a la elección de un abogado especialista en la materia.

La pequeña y mediana empresa española debe contar con una asesoría jurídica, adecuada y especializada, lo que le permitirá mejorar su competitividad, optimizar recursos y saber cuál es la mejor vía de actuación ante un posible conflicto legal.

En el caso de las empresas, las consultas más habituales que recibimos están relacionadas principalmente con conflictos de índole laboral (despidos y contrataciones), impagos, reclamaciones a proveedores por incumplimientos contractuales, defensa ante las reclamaciones de consumidores o daños causados en el local del negocio por un tercero.

.



Título así este post porque las normas que regulan la actuación de los esquiadores en pistas no van más allá del sentido común. Cualquier persona con cierta deferencia hacia el prójimo las cumple sin ni siquiera ser consciente de su existencia. Sin embargo, vemos con demasiada frecuencia incumplir estas normas básicas.

El esquí lidera el ranking de accidentes en comparación con otras actividades deportivas realizadas en la naturaleza, tanto por el porcentaje que presenta en relación con el número de usuarios como por el de demandas interpuestas antes los tribunales.

El otro día leí un dato estadístico, en el que puede estar la clave de la existencia de tantos accidentes en el esquí. La práctica del esquí alpino se ha popularizado en las últimas décadas, pero este aumento de practicantes no ha supuesto un aumento del número de federados;  es más, según los datos del Consejo Superior de Deportes en 2010 la Federación de Deportes de Invierno tuvo un tercio de las licencias que tenía en 1998. Las federaciones deportivas realizan una importante labor de formación, asesoramiento y concienciación de sus federados. En montaña por ejemplo, los montañeros federados sólo protagonizan el 20% de los accidentes. Conozco muchos practicantes de esquí, pero entre ellos pocos deportistas. Los “no deportistas” priorizan otros aspectos por delante de la seguridad.

Son 10 las normas de actuación de todo usuario, contempladas por la Federación Internacional de Esqui; son las “normas FIS” que hay que conocer, respetar y hacer valer:

1.- Respeto de los otros.
El esquiador o snowboarder debe comportarse de manera que no ponga en peligro o perjudique a los demás.
2.- Control de la velocidad y el comportamiento.
El esquiador o snowboarder debe esquiar de forma controlada. Debe adaptar su velocidad y forma de esquiar o deslizarse en snowboard a su habilidad personal y a las condiciones generales del terreno, nieve y tiempo así como la densidad del tráfico en las pistas.
3.- Elección de la ruta.
El esquiador o snowboarder que viene de atrás debe elegir su camino de forma que no ponga en peligro al esquiador o snowboarder de delante.
4.- Adelantamientos.
El adelantamiento puede efectuarse por arriba o abajo, derecha o izquierda, pero siempre de manera que se deje espacio suficiente para prevenir las evoluciones voluntarias o involuntarias del esquiador o snowboarder adelantado.
5.- Entrar en la pista, comenzar a deslizar y girar hacia arriba.
Todo esquiador y snowboarder que penetra en una pista, reanuda su marcha después de parar o evoluciona hacia arriba debe mirar arriba y abajo de la pista para asegurarse que puede hacerlo sin provocar peligro para él o los demás.
6.- Parar en la pista.
Todo esquiador o snowboarder debe evitar estacionarse sin necesidad en los pasos estrechos o sin visibilidad de las pistas. En caso de caída en uno de estos lugares, debe apartarse y dejar libre la pista lo antes posible.
7.- Subir y bajar a pie.
El esquiador o snowboarder que suba o baje a pie debe hacerlo por el lateral de la pista.
8.- Respeto del balizaje y la señalización.
Todo esquiador o snowboarder debe respetar el balizaje y la señalización.
9.- Prestación de ayuda.
En caso de accidente todo esquiador o snowboarder debe prestar socorro.
10.- Identificación.
Todos los esquiadores o snowboarders que sean testigos de un accidente, sean o no responsables del mismo, deben identificarse e intercambiar nombres y direcciones.

[contact-form][contact-field label='Nombre' type='name' required='1'/][contact-field label='Email' type='email' required='1'/][contact-field label='Sitio Web' type='url'/][contact-field label='Comentario' type='textarea' required='1'/][/contact-form]


Las estaciones de esquí deben informar sobre precios, horarios, estado de pistas, seguros y derechos del usuario. El consumidor puede poner reclamaciones.

La Dirección General de Consumo ha publicado en el portal del consumidor de la Comunidad de Madrid un listado con los derechos de los consumidores que practican el deporte del esquí, en la que se recuerda que en la contratación y compra de productos, el esquiador está amparado por la legislación de protección al consumidor y tiene los mismos derechos que cualquier otro usuario en materia de información, seguridad, condiciones de contrato, reclamaciones y publicidad vinculante.

La estación de esquí debe informar de manera clara, completa y visible, de precios, horarios, estado de las pistas, condiciones meteorológicas, seguros, derechos y deberes del usuario. Los productos o servicios que se pongan a disposición del consumidor deben ser seguros y no presentar riesgos en condiciones normales de uso. Las condiciones del contrato que se presenten deben ser claras y comprensibles, y no pueden contener cláusulas abusivas.

La información del folleto prima sobre otra:
Si lo considera oportuno, el esquiador puede poner una reclamación, por lo que las estaciones de esquí deben disponer de hojas de reclamación para los clientes. La empresa que ha realizado una oferta publicitaria al consumidor debe respetarla, al ser vinculante. La Dirección General de Consumo recuerda que la información del folleto en que se ha realizado la publicidad primará sobre cualquier otra.

La Comunidad recomienda al esquiador conocer en qué circunstancias está asegurado y recuerda que existen varios tipos de seguros. La estación está obligada a tener seguro de responsabilidad civil, que cubre cualquier accidente con lesiones o muerte que se produzca en las pistas por falta de seguridad o de información. El seguro obligatorio de viajeros está incluido en el forfait y obliga a la estación a indemnizar por los daños o la muerte de un esquiador si el accidente se produce en las instalaciones de la pista por mal funcionamiento. El seguro de accidentes cubriría los gastos en caso de sufrir un accidente en las pistas del que la estación no fuese responsable.

Sobre los cursillos
Por último, el seguro de viaje está incluido si se contrata el viaje, alojamiento o forfait a través de agencia de viajes, ante la que dirección general recomienda al consumidor informarse de los términos que cubre. Si se contrata un viaje combinado a través de agencia, el consumidor tiene derecho a renunciar al viaje o a recibir una indemnización si existe algún tipo de modificación posterior al contrato o incumplimiento por parte de la agencia.

Sobre los cursillos de esquí que ofrecen las escuelas en las propias estaciones es conveniente firmar un contrato con las condiciones. Además, el centro debe facilitar factura o recibo de cada pago y certificado de asistencia si lo solicita el cliente. La escuela de esquí debe disponer de hojas de reclamaciones y deben facilitar información con el nombre y domicilio del responsable del centro; cursos, precios o formas de pago; horario de atención al público; y número de alumnos por clase.

En caso de disconformidad con la atención recibida durante el viaje, el consumidor puede poner una reclamación en la sede de la agencia con la que ha contratado. Si la queja es contra la estación de esquí, el alojamiento o la empresa con la que se ha concertado un curso, puede solicitar hojas de reclamaciones que, una vez rellenas, puede dejar en la propia instalación e informarse de los trámites posteriores en cualquier oficina de consumo.

Fuente: ABC

 

 


Como ocurre a otras empresas, las empresas turísticas también sufren impagos. En “Turismo & Deportes Abogados” somos expertos en Gestión de Impagados y por ello afirmamos con rotundidad que es más rentable invertir en prevenir los impagos que en conseguir judicialmente los cobros.

Puede decirse que la reparación del daño en el caso de impagos nunca es total. El sistema judicial tiene limitaciones, por ejemplo cuando el moroso no tiene domicilio conocido (muy habitual en el caso de sociedades deudoras que finalizan su actividad). El sistema judicial también se ve limitado en los casos de insolvencia del deudor, pues entonces es imposible el cobro. Los procesos son largos (con trámites de ejecución para el cobro forzoso pueden durar años) y costosos.

Para evitar impagos son varias las cuestiones que recomendamos tener en cuenta, a la hora de conceder crédito empresarial, es decir, para permitir que el pago se aplace a un momento posterior al de la prestación del servicio:

1.- La solvencia, es decir la capacidad y voluntad de una persona para cumplir sus obligaciones. En este sentido existen distintos ficheros de morosidad. También puede averiguarse la existencia de bienes que hagan viable la reclamación judicial si se llegara al caso.

2.- Hay que formalizar convenientemente la prestación del servicio. Esta es una cuestión importante, que se pasa por alto en muchas ocasiones. No siempre se exigen albaranes firmados, impresos de pedido debidamente cumplimentados y firmados, o similares. A la hora de reclamar se dificulta más el proceso, pues ni siquiera podemos acreditar a priori la existencia de la obligación de pago.

3.- Ser diligentes en el cobro, presentar la factura cuando sea exigible. No demorar el cobro.

4.-  Aprender a decir NO. Si del análisis que efectuemos se desprende la existencia de un riesgo, no conceder crédito y procurar que el pago se haga en efectivo o que la persona que quiere nuestro producto busque financiación por otros medios.


Mi vida transcurre a un ritmo turístico. Cada mañana salgo de Sabiñánigo, Puerta del Pirineo, hacia el  Valle de Tena. Trabajo en el Parque Faunístico de los Pirineos, Lacuniacha, un bioparque enclavado en el corazón del Pirineo oscense y del que os hablaré otro día para que lo conozcáis a través de mis sentidos.

Sigo mi ruta hacia Piedrafita de Jaca. La belleza y singularidad del paisaje que veo en mi recorrido me lleva, en ocasiones a detenerme y fotografiar momentos: el voraz salto de agua en el entorno de Santa Elena, los colores del otoño que todavía tiñen los bosques.

Pese a toda apariencia, esto que hago cada día no es turismo. Y qué diferencia hay, os preguntaréis… Pues bien, como primer requisito para que mi actividad se considere turística sería estar en un lugar diferente al de mi residencia y trabajo habitual. El segundo requisito sería la motivación del desplazamiento: lúdica, vacacional, laboral pero en este último caso siempre que la remuneración no se obtenga en el lugar visitado, e incluso asistencial o curativa. El tercer requisito es la temporalidad del desplazamiento y de la estancia, pues cuando nos desplazamos para largas temporadas satisfacemos las necesidades de transporte, alojamiento, manutención de modo similar a los residentes.

 


El otro día leí esta noticia: Fraudes en reservas hoteleras. Parece ser, que estos fraudes se vienen repitiendo con una cierta frecuencia. A la vista del modus operandi, las víctimas son conscientes del fraude al llegar al mostrador de recepción, pues en ese momento son informados de que dicha reserva no está efectuada e incluso de la desaparición del portal fraudulento a través del cual la efectuaron. Sin duda, una situación complicada para el personal del hotel. Por eso, me pareció interesante conocer la opinión de profesionales del sector hotelero y suscité un debate.

Desde la perspectiva del Derecho Penal, si el valor de la reserva fraudulenta no supera los 400.- €, la estafa sería una simple falta, ni siquiera se calificaría como delito; el reproche penal sería insignificante. Además, en estos casos es difícil dar con el culpable, es difícil averiguar quién se encuentra detrás del portal fraudulento y más difícil aun recuperar el importe de lo estafado. En el caso de infracciones penales realizadas por internet existe, en otras, una página web de la Policía Nacional, a través de la cual se puede interponer la denuncia, por lo que el cliente no tiene que ir a ningún lado; podemos brindarle la oportunidad denunciar desde un ordenador del hotel. Es importante que la víctima conozca esta realidad.

Los profesionales consultados coinciden en destacar la oportunidad que la ocasión brinda. Sobre todo, es importante que la víctima sienta que el desplazamiento desde su localidad hasta el hotel no fue infructuoso;  se le debe procurar una estancia especial, e incluso se le puede aplicar algún beneficio, hay que tener en cuenta que él siente que paga dos veces por el mismo servicio (aunque el primer pago se lo llevara el estafador). De esta manera se habrá ganado un fan.

Y termino este post lanzando una consigna. Desconfiad de los chollos; suelen ser la herramienta que utilizan estos portales ficticios para atraer a sus víctimas. Como precaución, ante la duda, comparad con otros portales de solvencia más reconocida.


La vida cotidiana está colmada de relaciones jurídicas. Cuando tomas el autobús generas un contrato de transporte, cuando compras en el supermercado activas un contrato de compraventa. Se muestran invisibles al ojo común, pero ahí están y sólo son perceptibles en caso de que surja algún conflicto, pues entonces necesitamos que la ley ponga en marcha sus mecanismos de protección.

Viajar, practicar deportes, son actividades más o menos cotidianas que no permanecen ajenas a esta realidad. Este blog pretender mostrar las relaciones jurídicas que derivan de estas situaciones para que, conocedores de su existencia y características, actuemos de modo que continúen estando latentes.

Por lo tanto, este es el blog de las relaciones…jurídicas.


Desde Turismo y Deportes Abogados, inauguramos nuestro espacio Web 2.0 La Ley Viajera, lo que viene a ser nuestro blog en Internet, un complemento ideal a nuestro portal Web, en el que hablaremos de temas legales relacionados con el turismo que esperamos sean de vuestro interés.

Deseamos que nuestras publicaciones sean de su agrado, algo que nos llenará de orgullo y de ganas de seguir adelante con este espacio en Internet.

¡¡ Bienvenido/a !!