Tal y como se indica en la ORDEN INT /1922/2003 DE 3 JULIO, sobre libros-registro y partes de entrada de viajeros en establecimientos de hostelería y otros análogos, todos los establecimientos de hostelería, camping, bungalows y otros alojamientos similares tienen la obligación de cumplimentar el libro-registro, así como la de presentar o remitir a las correspondientes Comisarías de Policía o Puestos de la Guardia civil, en su caso, el parte de entrada de viajeros, confeccionado con arreglo a modelo oficial.

Por lo tanto, antes esta obligación legal, habría que solicitar al cliente en la recepción el Documento Nacional de Identidad o Pasaporte para efectuar un registro del viajero. El establecimiento, según lo dispuesto en la normativa ha de llevar un registro de todos los clientes que se alojan en sus dependencias y comunicar los datos a la Comisaría de Policía o, en defecto de ésta, a la Comandancia de la Guardia Civil correspondiente dentro de las veinticuatro horas siguientes al comienzo del alojamiento de cada viajero.

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Leí hace unos días que DOWN España había denunciado que un hotel impidió alojarse a un grupo de jóvenes con síndrome de Down en viaje de fin de curso porque “este tipo de personas podría molestar al resto de los clientes”.

Ello me ha llevado a reflexionar sobre este comportamiento y el tan mencionado pero desconocido derecho de admisión.

La normativa española , por ejemplo, la del Gobierno de Aragón (Decreto 23/2010 de 23 de febrero), define el derecho de admisión como la “facultad que tienen los titulares de espectáculos públicos, actividades recreativas y establecimientos públicos para determinar las condiciones de acceso y permanencia en los mismos, dentro de los límites establecidos legal y reglamentariamente“.

El derecho de admisión se ejercerá con respeto a la dignidad de las personas y a sus derechos fundamentales, sin que en ningún caso se produzca discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión, o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. Las condiciones, instrucciones y reglas particulares de admisión y permanencia a un local deben estar visadas por Interior y comunicadas a Turismo de la Comunidad Autónoma de que se trate junto con una copia del cartel donde las mismas se indiquen. Además deben ser razonables y respetar los derechos de los consumidores y usuarios fundamentalmente en lo relativo a la introducción de cláusulas abusivas. Los titulares de espectáculos públicos, actividades recreativas y establecimientos públicos adoptarán las medidas necesarias para facilitar el acceso y permanencia de las personas con discapacidad.

Limitaciones de acceso a un establecimiento público

La ley regula las situaciones en las que los titulares de los espectáculos públicos, actividades recreativas y establecimientos públicos, así como el personal dependiente de éstos, impedirán el acceso y la permanencia de las personas a sus instalaciones:

Cuando el aforo establecido se halle completo. En este caso los establecimientos habrán de colocar en la entrada un rótulo indicativo del aforo máximo permitido.

Cuando se cumpla el horario de cierre del local.

Cuando se haya iniciado el espectáculo o la actividad, de acuerdo con sus condiciones específicas.

Cuando la persona que pretenda acceder al espectáculo público, actividad recreativa o establecimiento público se encuentre en alguna de las circunstancias o manifieste alguno de los comportamientos siguientes:

-Dificultar el desarrollo del espectáculo o la actividad, o el funcionamiento normal del establecimiento.

-Carecer de la edad exigida.

-Manifestar actitudes violentas o comportamientos agresivos, provocar altercados y llevar símbolos que inciten a la violencia, el racismo o la xenofobia.

-Portar armas y otros objetos susceptibles de ser utilizados como tales, salvo que, de conformidad con lo dispuesto por la normativa específica aplicable, se trate de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad o de escoltas privados integrados en empresas de seguridad privada inscritas para el ejercicio de dicha actividad, y accedan al establecimiento en el ejercicio de sus funciones.

-Poner en peligro o causar molestias a otros espectadores o usuarios.

-Consumir drogas o sustancias estupefacientes o mostrar síntomas de haberlas consumido, así como dar signos evidentes de embriaguez.

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Las condiciones, instrucciones y reglas particulares de admisión y permanencia a un local deben figurar en un cartel perfectamente legible (como mínimo de 20 centímetros de alto por 30 de ancho), que deberá estar colocado en un lugar fácilmente visible desde la entrada, o en la taquilla (caso de locales y recintos a los que se acceda previa adquisición de una entrada o localidad).

Si la venta de estas entradas fuera por Internet, la web dispondrá de un apartado que permita visualizar con claridad y facilidad las condiciones, instrucciones o reglas particulares de admisión y permanencia.

 

 


Para que prospere una reclamación por robo cuando se han sustraído efectos en el interior de la habitación de un hotel, es necesario que  el robo se produzca estando los objetos en la caja fuerte  del hotel. Sólo en este caso podemos reclamarle con expectativas de éxito, siempre que hayamos cumplimentado, con anterioridad, una declaración de valor firmada por ambas partes en la que queden relacionados los efectos depositados en su interior. Hay que dejar constancia al hotel de lo depositado en la caja fuerte.

Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones el hotel tiene establecido un límite económico de responsabilidad a partir del cual no responde del robo de cantidades superiores. En este caso el hotel tiene la obligación de avisar al cliente del importe del referido límite.

El Tribunal Supremo, dictó sentencia el 8 de febrero del 2008, relativa a un matrimonio que sufrió el robo de dinero, joyas y fichas de casino del interior de la caja fuerte de la habitación del hotel en el que se alojaban. Reclamaron una indemnización de 36.000 euros. Inicialmente, el Juzgado de Primera Instancia condenó al hotel a pagar sólo 3.005 euros, dado que ésta era la cantidad que operaba como límite de su responsabilidad. Los clientes recurrieron y la Audiencia Provincial resolvió que, al no cumplir el hotel con su deber legal de advertir previamente a los huéspedes de que su responsabilidad por el robo estaba limitada a 3.005 euros, debía pagar los 36.000€ reclamados. El Tribunal Supremo confirmó en todos sus extremos la sentencia de la Audiencia.


Una de las consultas realizadas por los clientes de “Turismo & Deportes Abogados” se refiere a las comunicaciones comerciales por vía electrónica. Acabo de responder a una y la comparto con todos vosotros pues puede ser de utilidad.

En el caso que se me ha planteado, un hotel envía por correo electrónico comunicaciones con promociones a personas que ya fueron clientes  y cuyos datos fueron obtenidos con ocasión de la contratación anterior.

En este supuesto, no es aplicable la prohibición del artículo 21 de la Ley 34/2002 de 11 de julio de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, si bien es necesario que  cuando se recogieron los datos  y en cada una de las comunicaciones comerciales que se dirija se ofrezca la posibilidad de oponerse al tratamiento de sus datos con fines promocionales mediante un procedimiento sencillo y gratuito.

Cuando las comunicaciones son remitidas por correo electrónico, dicho medio deberá consistir necesariamente en la inclusión de una dirección electrónica válida donde pueda ejercitarse este derecho, quedando prohibido el envío de comunicaciones que no incluyan dicha dirección.

Fuera de este supuesto de contratación anterior, rige la prohibición (Artículo 21 de la Ley 34/2002) de envío de comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas.


Nueve años después, el organismo de la competencia dependiente de la Generalitat ha cerrado con una sanción de 90.000 euros (45.000.- € a la compañía y 45.000.- € a su agencia de viajes) el expediente abierto a la estación de esquí de Baqueira Beret por abuso de posición dominante, pues sólo ofrecían packs a una de las escuelas de esqui.

La Generalitat sanciona a la estación de Baqueira


La UE propone que una limitación en el alojamiento a tres noches en casos de circunstancias excepcionales. La compañía no estará obligada a pagar el hotel a los pasajeros de vuelos de distancias menores a los 250 kilómetros, operados con aeronaves de una capacidad inferior a las 80 plazas. Este límite no se aplicará a los pasajeros con movilidad reducida, las personas que los acompañen, los menores no acompañados, las mujeres embarazadas, ni las personas con necesidades médicas específicas.

Además propone que se fije en cinco horas (en lugar de las tres horas establecidas en la jurisprudencia del Tribunal de Luxemburgo) el plazo a partir del cual los pasajeros podrán pedir una compensación por retraso en vuelos dentro de la UE e internacionales de menos de 3.500 kilómetros. En el caso de los demás vuelos internacionales, el límite será de nueve horas para los vuelos de menos de 6.000 km y 12 horas para los vuelos de más de 6.000 km. El objetivo es dar a los transportistas aéreos un plazo razonable para resolver el problema y animarlos a efectuar el vuelo, en vez de cancelarlo.

Propuesta de la UE para reducir indemnizaciones a los pasajeros aereos

 





El reglamento ATUDEM establece la prohibición de fumar en el interior de funiculares y telecabinas, no así en los telesillas (Artículo 58.8). Dicho Reglamento de Funcionamiento Interno no tiene más valor normativo que el derivado del consenso alcanzado por las Estaciones de Esquí españolas en ella integradas, para someterse al mismo, así como del hecho de que recoge usos y costumbres del sector, que son también fuente del Derecho.

Sin embargo,  al margen  de lo establecido en dicho Reglamento no debemos olvidar que la relación de la Estación con sus usuarios, en lo que a la utilización de telesillas se refiere, se articulará a través del título de transporte, quedando sometido a la Ley 12/2002, de 14 de junio, del transporte por cable. Desde esta perspectiva un telesilla debe considerarse transporte público y por lo tanto entiendo que debe aplicarse la prohición de fumar igual que en cualquier autobús que se utiliza en la ciudad.

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