Para que prospere una reclamación por robo cuando se han sustraído efectos en el interior de la habitación de un hotel, es necesario que  el robo se produzca estando los objetos en la caja fuerte  del hotel. Sólo en este caso podemos reclamarle con expectativas de éxito, siempre que hayamos cumplimentado, con anterioridad, una declaración de valor firmada por ambas partes en la que queden relacionados los efectos depositados en su interior. Hay que dejar constancia al hotel de lo depositado en la caja fuerte.

Hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones el hotel tiene establecido un límite económico de responsabilidad a partir del cual no responde del robo de cantidades superiores. En este caso el hotel tiene la obligación de avisar al cliente del importe del referido límite.

El Tribunal Supremo, dictó sentencia el 8 de febrero del 2008, relativa a un matrimonio que sufrió el robo de dinero, joyas y fichas de casino del interior de la caja fuerte de la habitación del hotel en el que se alojaban. Reclamaron una indemnización de 36.000 euros. Inicialmente, el Juzgado de Primera Instancia condenó al hotel a pagar sólo 3.005 euros, dado que ésta era la cantidad que operaba como límite de su responsabilidad. Los clientes recurrieron y la Audiencia Provincial resolvió que, al no cumplir el hotel con su deber legal de advertir previamente a los huéspedes de que su responsabilidad por el robo estaba limitada a 3.005 euros, debía pagar los 36.000€ reclamados. El Tribunal Supremo confirmó en todos sus extremos la sentencia de la Audiencia.


Una de las consultas realizadas por los clientes de “Turismo & Deportes Abogados” se refiere a las comunicaciones comerciales por vía electrónica. Acabo de responder a una y la comparto con todos vosotros pues puede ser de utilidad.

En el caso que se me ha planteado, un hotel envía por correo electrónico comunicaciones con promociones a personas que ya fueron clientes  y cuyos datos fueron obtenidos con ocasión de la contratación anterior.

En este supuesto, no es aplicable la prohibición del artículo 21 de la Ley 34/2002 de 11 de julio de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, si bien es necesario que  cuando se recogieron los datos  y en cada una de las comunicaciones comerciales que se dirija se ofrezca la posibilidad de oponerse al tratamiento de sus datos con fines promocionales mediante un procedimiento sencillo y gratuito.

Cuando las comunicaciones son remitidas por correo electrónico, dicho medio deberá consistir necesariamente en la inclusión de una dirección electrónica válida donde pueda ejercitarse este derecho, quedando prohibido el envío de comunicaciones que no incluyan dicha dirección.

Fuera de este supuesto de contratación anterior, rige la prohibición (Artículo 21 de la Ley 34/2002) de envío de comunicaciones publicitarias o promocionales por correo electrónico u otro medio de comunicación electrónica equivalente que previamente no hubieran sido solicitadas o expresamente autorizadas por los destinatarios de las mismas.